29.1.12

Sobre Juan Eslava Galán y los moros

No entiendo nada de literatura, pero sé qué me gusta y qué no. Cuando (he perdido la cuenta de los años que hace de aquello) cayó en mis manos En busca del unicornio, que fue Premio Planeta, me gustó mucho el manejo del lenguaje. Qué más me daba que se hablase del culo de las negras y de la diferencia entre follar con una de ellas o con una europea, si lo que me estaba epatando era la facilidad con que me engañaba, con la que me hacía creer que quien me contaba la historia era un personaje de la época. La ventaja de no ser filóloga es que no puedo detectar si se cuela algún giro o expresión que esté fuera del contexto de la historia, así que el autor me convenció. Más tarde encontré por casa Guadalquivir y me reí tanto con esa novela que decidí que merecía la pena leer a este autor.

Con el correr de los años he ido leyendo lo que ha caído en mis manos de este autor (aunque no ha sido tanto como me gustaría, aún me falta mucho) y he llegado a la conclusión de que me gusta más el Eslava Galán divulgador que el novelista, porque es irónico, mordaz y muy divertido: nunca se me olvidará aquella asociación que hace entre las sociedades recolectoras que pasaban tanta hambre y los atracones que nos pegamos los españoles en bodas, bautizos y comuniones en Historia de España contada para escépticos; aquellas disertaciones sobre la mala hostia que gasta Dios en El catolicismo explicado a las ovejas; y la monita poniendo cachondo al monito para asegurarse el sustento de su progenie en Homo erectus. Todo contado de una manera casi casual, sin esfuerzo, y coronado por una amplia bibliografía por si alguien no se cree lo que ha leído y quiere contrastar las fuentes.

Entre mis regalos de Reyes, por tanto, se encontraban El fraude de la Sábana Santa y las reliquias de Cristo (no tan divertido como El catolicismo explicado a las ovejas, pero es que el tema no da tanto de sí), El mercenario de Granada (que no me ha entusiasmado demasiado, para qué negarlo) y el que me ocupa hoy, Califas, guerreros, esclavas y eunucos. Los moros en España, que si me ha movido a retomar la actividad bloguera no es tanto por el mérito de resumir ochocientos años de ocupación islámica en menos de cuatrocientas páginas (y aún así, ingeniárselas para describir con el mayor detalle los atuendos, comidas, hogares, distribución de las ciudades y costumbres) como por terminar con la situación actual del Islam en España, cosa que ha suscitado alguna reflexión en mí y me ha descubierto tan intolerante con la religión árabe como ya lo soy con la católica.

No voy a mentir y, por tanto, no negaré que casi todo lo que haya podido aprender de esta lectura se me habrá olvidado al cabo de dos días. Intentaré retener ciertas palabras que me resultaban desconocidas, como almotacén, alfaquí, alfaqueque o elche, pero si mañana me preguntáis alguna fecha o el nombre de algún caudillo, no os sabré contestar. Eso no le resta ni un ápice de mérito, porque soy incapaz de mantener mi atención el tiempo suficiente como para leer una monografía y aprender sobre el tema, ya que a las pocas páginas ya me hago un lío con los nombres, pero sin embargo este libro me lo he leído en dos tardes. La prosa es clara, amena, sencilla y los capítulos son cortos y concisos: se alternan los de Historia (así, con mayúsculas) con la descripción de los usos y costumbres de la época. Fue muy curioso descubrir la receta del "precursor del gazpacho", porque no hay que olvidar que el tomate provino de América y aún no había sido importado. También hay capítulos dedicados a la doctrina islámica y se explica por qué se usa la designación "moros" en lugar de "árabes" o "islámicos", dado que hubo sucesivas oleadas de ocupación por distintas tribus, que se aplicaban una variante u otra de la religión.

Todo lo anterior es interesante y curioso, pero a lo que verdaderamente saqué provecho fue a la parte final, a la que trata la situación del Islam en España en la actualidad y a los prejuicios que se tienen acerca de esta religión. No sólo el autor desmitifica el mito de las tres culturas al describir cómo había ventajas fiscales para los creyentes del Islam (lo cual propiciaba la conversión de los cristianos sometidos) y los correspondientes guetos para judíos y cristianos, que habían de distinguir su condición entre los musulmanes; también tira por tierra el mito de los herederos de Al-Ándalus, porque tras la Reconquista se expulsó a todos los moros y se repoblaron las tierras con cristianos del norte. Tampoco se libran las artes andalusíes, puesto que se mencionan estudios que las tildan de pobres copias de las modas imperantes en Oriente, importadas. Todos los mitos tirados por tierra, puesto que también intenta tirar, sin conseguirlo, la imagen del Islam como una religión ecuménica que persigue las libertades individuales, somete a las mujeres y divide el mundo entre "la casa del Islam" y "la casa de la guerra". Juan Eslava Galán intenta hacernos comprender que el término yihad (la guerra santa) no tenía el significado literal que se le da ahora; nos traslada entrevistas con españoles que se han convertido por su propia voluntad (y me cuesta creer que la gente pueda renunciar a determinadas libertades por temas religiosos); en definitiva, intenta separar lo que es la religión de los regímenes dictatoriales que la utilizan para gobernar los países islámicos. Sin embargo, en España aún no conseguimos sacudirnos la influencia de la Iglesia Católica en muchas cuestiones, así que ¿cómo podemos tolerar que lo haga una segunda religión, que admite que te conviertas a ella pero te castiga con la muerte si apostatas? Se trata de eliminar las subvenciones a los distintos credos, no de que los musulmanes trinquen de las arcas como ya hacen los curas. Y, lo más importante, ninguna sharia puede tener preeminencia sobre las leyes que gobiernan el país de acogida, mucho menos sobre los derechos humanos. Así que una religión que aspira a imponerse (esto es, igual que la que ya tenemos) no puede aceptarse sin recelos, esgrima el señor Eslava todos los argumentos que pueda esgrimir a su favor.

Y con esto y un bizcocho, hasta que me encuentre capaz de redactar algo coherente, que he perdido toda la costumbre :S

9.1.12

Compartir cultura y esas cosas

Últimamente paro poco en casa y el tiempo que paso en ella lo dedico a las redes sociales, donde encuentro muchos enlaces con información interesante. El resultado es que leo mucho, pero todas mis lecturas son artículos de divulgación científica, curiosidades, viajes, noticias (sorprendentes o indignantes) y similares, en detrimento de la novela y, sobre todo, de la escritura: es mucho más fácil twittear el enlace a un artículo que sentarse a comentarlo, de ahí que tenga este blog (y todos los demás) tan abandonado y la neurona tan oxidada.

Puesto que no abundan las ganas de escribir, no me detendré en exponer mi postura ante la piratería, porque Internet nunca modificó mis hábitos de consumo: las películas que me gustan las veo en el cine, antes de tener ordenador tampoco compraba discos y, puesto que mi economía no me permitía demasiadas ediciones en tapa dura, con sobrecubierta, mi biblioteca siempre se ha surtido de ediciones de bolsillo y de saldos. No negaré que si me faltaba algún tomo de una trilogía descatalogada acudía a las redes P2P, pero leer en la pantalla siempre me ha dado mucha pereza y por ahí andan los archivos, sin descomprimir siquiera. Cuando aparecieron los aparatos óptimos para leerlos, no me convencieron, porque me gusta cómo destacan las letras negras sobre el fondo blanco, ese contraste tan vivo sin el brillo de la pantalla del ordenador y sin esa apariencia tan gris del lector electrónico. No pirateo libros, pero tampoco me gusta que se criminalice a los internautas, así que cuando se aprobó la ley Sinde (aquí un resumen esclarecedor de la ley) y en Twitter comenzó a utilizarse el hashtag #ComparteCultura, decidí hacerme eco.

Puesto que el máximo exponente parece haber sido Kurioso y su recopilación de enlaces que comparten contenidos sin ánimo de lucro, me parece justo dejaros su artículo, con el correspondiente listado: http://kurioso.es/2012/01/09/compartecultura/. Y si miráis los resultados para ese hashtag, encontraréis que algunos autores comparten su obra de forma totalmente gratuita, lo cual es una buena ocasión para dar una oportunidad a un escritor novel o poco conocido.

A ver si en un futuro próximo escribo algo de cosecha propia para aburriros como solía.

28.8.10

Digresiones

Soy muy dada a irme por las ramas. Jamás he sido capaz de centrarme en un tema cuando soy yo quien redacta, pero en determinado tipo de prosa no soporto que el autor rellene páginas y páginas que no aportan nada a la trama. Valoro los detalles en apariencia intrascendentes que sí demuestran tener relevancia a posteriori porque me gustan las historias bien construidas, pero una disertación sobre el ciclo vital de los grillos en una biografía novelada de un emperador romano suele parecerme un estorbo gratuito, por poner un ejemplo. Por tanto, cuando en un cuento de Fernán Caballero, concretamente en Simón Verde, he encontrado este párrafo, no he podido resistirme a copiarlo:

"Volvamos a la narración, puesto que nos echan en cara nuestras digresiones. ¡A narrar, a narrar! ¡Al sembrado y a sembrar patatas! Las digresiones están de más, que también en literatura hay hombres positivos. ¡Digresiones! ¡Pues no es nada! La prosa se escadaliza, la narración se indigna, el verso grita: ¡usurpación! El tiempo pide estrecha cuenta; el interés reniega de estos jaramagos parásitos y la atención dice que no quiere vagar como un papanatas, sino que quiere caminos de hierro para estar al nivel de los adelantos de la época. ¡A tus agujas, sastre!"

Sin entrar en lo proclive que es la autora a divagar y a introducir esas digresiones a las que hace referencia, la verdad es que Fernán Caballero puede que fuera la precursora del realismo español, pero su lectura no me ha satisfecho en absoluto: demasiada insistencia en que la riqueza equivale a degradación moral, vicios, envidias y ambición (como si ella misma no hubiera sido una persona acomodada y no la hubieran alojado en los Alcázares de Sevilla sus mecenas ilustres), demasiado hincapié en que la bondad reside en los humildes y se ve recompensada, demasiada mojigatería. Es más, los diálogos de los andaluces de a pie están tan salpicados de frases hechas y giros coloquiales propios de la vega del Guadalquivir que más parece un muestrario del habla local que una conversación coherente. Yo vivo en el Aljarafe y participo de ese habla, pero ensamblar todo un diálogo a base de frases hechas me parece una exageración. Dudo mucho que vuelva a leer nada de esta autora, por muy clásico de la literatura española que sea.

28.11.09

Telecinco o el post más inútil que se puede escribir

Supongo que esta es la clase de entradas con la que no se consigue nada en absoluto, pero copiar y pegar es gratis y precisamente por copiar esta entrada no tendré problemas de copyright, así que fusilo del blog BookCrossingensevilla:

Durante dos años, la campaña Doce meses, doce causas de Telecinco enarbolaba la bandera de la cultura durante el mes de abril, por aquello del Día del Libro, y hacía liberaciones de libros registrados en BookCrossing. El primer año fue algo grande y bien organizado y el segundo ya fue una cutrada, con un fotógrafo más preocupado por sacar fotos de los libros por toda la Plaza de España que de soltarlos y una azafata que afirmó que no estaba segura de que los libros se pudieran quedar en la plaza. No obstante, cada vez que se acerca el 23 de abril o no tienen con qué rellenar un programa, los medios se acuerdan de nosotros y nos entrevistan, hacen algún reportaje o nos dan libros para liberar, que toda publicidad es buena.

¿A qué viene esto? Muy sencillo: cuando salimos en televisión o en prensa (en la radio lo tenemos más complicado para hacernos con el material), recopilamos los artículos y los reportajes y los subimos para que los usuarios puedan verlos, de modo que habíamos creado un usuario en Youtube. Cuál no habrá sido nuestra sorpresa cuando nos hemos encontrado con la siguiente notificación:

Estimado/a BookcrossingES:

Hemos retirado el siguiente material tras haber recibido una notificación de un tercero (Telecinco) en la que afirma que este material infringe lo siguiente:

Bookcrossing Madrid 2006 Telecinco
http://www.youtube.com/watch?v=2r6C19GCYi8

Aviso: las infracciones reiteradas de los derechos de copyright darán lugar a la eliminación de tu cuenta y de todos los vídeos subidos a ella. Para evitarlo, retira todos los vídeos para los que no dispongas de los derechos necesarios y no subas más vídeos que infrinjan los derechos de copyright de otras personas. Para obtener más información sobre la política de copyright de YouTube, lee la guía Consejos sobre copyright.

Si una de tus publicaciones se ha identificado erróneamente como infractora, puedes enviar una contranotificación. Para obtener más información sobre este proceso, visita la página del Centro de asistencia.
Ten en cuenta que presentar una notificación falsa o realizada de mala fe puede tener graves consecuencias legales.

Atentamente,

el equipo de YouTube

Sí, la cámara era de ellos, la cinta en la que grabaron era de ellos, pero el usuario que aparece puso su rostro y cooperó sin ánimo de lucro, de forma desinteresada y ¿no tiene derecho alguno sobre su propia imagen? Sea como sea, los medios tiran de nosotros cuando les interesa y en ningún momento se ha modificado el reportaje o se ha hecho mofa o escarnio de la cadena, ¿qué problema tienen?

Los beceros han reaccionado. Probablemente a Telecinco le importe muy poco que no volvamos a colaborar con ellos porque siempre habrá gente deseando vender su intimidad o aparecer en la televisión. Somos pocos y con poca fuerza como para hacer el ruido suficiente. Pero como lo único que nos queda es el derecho al pataleo, hagamos todo el ruido que podamos.

3.10.09

Sobre el mundillo de los scans

Es obvio que este post está copiado de otro sitio, pero da la malidta casualidad de que aquí se manifiesta exactamente lo que yo pienso del mundillo de los fansub y por tanto allá va la historia sobre el intento de MangaHelpers para legalizar los scanlation:

Cómo me enteré de la movida
Lo cierto es que no estoy muy metida en el mundo de los fansub ni los grupos de scanlation: visito Tokyotosho todos los días, pero mi carpeta de Marcadores de Firefox está llena de páginas web de grupos que ya no están operativos. Lo cierto es que yo leo muy pocos scans y casi todos en inglés, así que estoy muy desconectada del panorama friki en la red y conocía MangaHelpers de casualidad, por haber dado con esa página buscando alguna raw. Puede que incluso me registrase para descargar o cotillear a gusto, pero en ese caso no recuerdo con qué nick lo hice...

En conclusión: sabía que existía MangaHelpers y que era útil, pero desconocía totalmente qué se cuece por allí hasta que encontré este artículo en la web de Null y Manga-Heaven, en el que se manifiesta indignación por la posibilidad de que alguien cobre por traducir y editar manga sin ser un trabajador del sector. Así fue cómo me enteré de la existencia de una propuesta a Viz Media para que MangaHelpers distribuyera manga de forma "legal", plan que se destapó de forma un tanto chapucera y desató las iras de los usuarios además de desencadenar un acalorado debate.

¿Qué planean hacer?
Si tenemos en cuenta que empecé a investigar a fondo el asunto anoche a la una de la mañana, no prentederéis que me haya leído las treinta y cinco páginas del famoso Business Plan... Sólo he leído un mail que lo explicaba por encima y los post en MangaHelpers con sus correspondientes comentarios y la disertación que hacen los de Manga Heaven y Null a raíz de todo esto. Y puesto que Ajo pensó que ese discurso contenía muchos aciertos, por eso os los trasladamos y, de paso, opinamos un poco nosotros también.

Lo que propone MangaHelpers es establecer un acuerdo con Viz Media, que acaba de lanzar una revista de manga on-line, para ofrecerles un enorme mercado potencial, la posibilidad de estudiar la aceptación de un manga antes de publicarlo y, por supuesto, rentabilizar la existencia de estas versiones on-line. A cambio, pretenden conseguir las raw directamente de la distribuidora, colaboración de traductores profesionales y que las scanlation tengan visos de legalidad. Y aquí es donde se monta el pollo, como es lógico.

Opiniones varias
Del post que propició que me enterase de todo esto queríamos destacar un par de párrafos que, traducidos de la manera un tanto libre que me caracteriza, dicen así:
A alguna gente le preocupa que su trabajo se utilice sin su consentimiento. ¿A quién coño le importa? En serio. Esos editores, son ellos quienes poseen la propiedad intelectual sobre la obra. Les pertenece. Al César lo que es del César, dijo Jesús, cosa que es muy inteligente. Ya hay muchos sitios que te roban el trabajo para obtener beneficios, así que permitamos a los verdaderos dueños que también lo hagan.
Lo que estoy diciendo es que el plan de Njt es aún más malvado y destructivo que cualquiera cosa que Tazmo (NarutoFan) haya hecho jamás, porque al menos Tazmo no está tratando de destruir ni dividir la comunidad, simplemente se está aprovechando de ella. Lo que quieren los administradores de MangaHelpers, en el fondo, es salvar su culo de los ataques legales por parte de la industria del manga y sacar beneficios (porque sacarán beneficios) con la excusa de ayudar a todos los demás... Esto es, a todos aquellos que sean usuarios suyos. Al resto del mundo lo pueden follar con un destornillador.
Más adelante añade que la mejor forma de colaborar con la industria es comprar el manga. Y ahora es cuando me toca a mí aportar mi visión de este mundillo:

Para empezar, yo estoy aquí para divertirme. Cuando me gusta un shot o una serie, me da igual que la hayan hecho diez millones de grupos y algunos incluso mejor. Al fin y al cabo, a la mayoría de los leechers lo único que le importa es poder leer lo que esperan cuanto antes y está visto y comprobado que con nuestra línea de trabajo no nos merece la pena medirnos el e-pene, porque no nos crece ni a la de tres. Así que cuando leí en el foro de Kimochiii declaraciones del palo que la scanlation es un bien para la comunidad, un servicio en pro de la difusión del manga y la cultura japonesa y que lo suyo es que nadie repita series para que se puedan traducir la mayor cantidad de obras posibles, me descojoné. Si tuviera voluntad de sacrificio y de servicio a la comunidad, me haría de la Cruz Roja o alguna ONG, no me sentaría delante del ordenador a distraerme con historias que me gustan o, como en el caso de Minami-ke, me dan un montón de asco pero me las ha pedido un amigo. Una afición no es una obligación y esa obsesión que parecen tener todos por "una serie, un fansub" me parece que obedece más a un deseo de exclusividad que a la buena voluntad. Esa percepción de "nos roban los trabajos" no consigo entenderla: robaría si utilizara tus traducciones, pero yo también puedo inventarme las cosas y me siento muy orgullosa de mi ortografía como para plagiar determinadas versiones. Y de mi español de Sevilla también me siento muy orgullosa, así que no empleo el español neutro ni creo que mi diversión ni mi forma de expresar lo que leo en inglés tenga que estar supeditada a los posibles lectores de fuera siempre y cuando se adecúe al desarrollo de la historia y al tono de ésta.

También en Kimochiii se hablaba de pedir permiso a los grupos guiris antes de traducir su trabajo, porque algunos lo prohíben expresamente. Esto hace referencia directamente al primer párrafo de antes: reconozco que uno tiene la propiedad intelectual sobre una traducción, pero desde el momento en que la traducción del japonés al inglés es ilegal porque no tiene los derechos sobre la obra, ¿qué base tienen para patalear? Toda la actividad es ilegal desde el principio. Citando de nuevo, "Esos editores, son ellos quienes poseen la propiedad intelectual sobre la obra. Les pertenece." y, de manera similar, una vez que cuelgas lo que sea en Internet, pierdes el control sobre el archivo. De hecho, nosotros suplicamos que no se resuban nuestras cosas y se usen nuestros enlaces para no tener que ir actualizando link cada dos meses, que es un puto coñazo, pero por cada persona que ha respondido bien a nuestra solicitud ha habido quinientas que se la han pasado por el forro. ¿Qué vamos a hacer? ¿Buscarlos para partirles las piernas? Pues no, nos resignamos y pasamos del tema.

Ésa es mi visión del mundillo en general. Ahora toca entrar en el tema que nos ocupa, la posibilidad de colaborar con las editoriales en particular:

Creo que no tiene sentido traducir algo que ya está traducido por un profesional. Me disgusta muchísimo encontrar faltas de ortografía y barbaridades de todos los colores en las ediciones de Norma, no me gusta nada que Ivrea aproveche la edición argentina para publicar en España porque algunas cosas me suenan raras y otro buen montón de pegas, pero yo también opino que la única manera de que los autores, que son quienes se lo merecen, ganen algo es comprar su obra. Bien puede atestiguar la chica de Nostromo que vengo a gastarme unos ciento veinte euros al mes en manga, lo cual viene a ser la sexta parte de mi sueldo (que es muy bajo, si echáis las cuentas xD). A pesar de las faltas de ortografía, me gusta pensar que un traductor profesional comprenderá mejor que yo los matices, los giros coloquiales y todas esas sutilezas del idioma, con lo cual la historia tiene que ganar mucho. Yo pago con gusto ese dinero porque creo que es una inversión provechosa. Ahora bien, si Viz Media mete mano en las scanlation y ofrece ayuda de traductores profesionales, ¿qué placer obtiene el traductor aficionado, si lo divertido es trabajar en lo que te gusta? ¿No es obvia la elección si te ofrezco un trabajo realizado por un experto y el de un aficionado?

Sí, la única manera de mantener la industria del manga es comprar manga. Eso lo suscribo totalmente. Y por tanto si algún grupo se atribuye la función de ir saciando las ansias de los fans en tanto se publica un tankoubon en el país correspondiente, puedo entenderlo. Lo que no puedo entender es que la gente suba manga licenciado y además mantenga los capítulos que ya están publicados en España. No obstante, yo hago lo que me sale de las narices, así que no me quejo si los demás hacen lo propio. De todos modos, traducir cosas no licenciadas fuera de Japón es tan ilegal como lo que está licenciado en España, porque estamos modificando sin permiso el contenido de una obra cuya propiedad intelectual no es nuestra.

Me he desviado, y mucho, del tema. Viz Media no tiene los derechos de todas las series, porque existen otras distribuidoras. Del mismo modo que algunos quieren mantener en su país las series al mismo ritmo que en Japón, algunos sólo quieren poner a disposición de los demás obras que aún no han visto la luz en su idioma y, por algún motivo, tienen pocas posibilidades de verla, como es el caso de doujin, one-shot, series sin versión animada que las haga conocidas en nuestro país y similares. Y dudo mucho que Viz Media autorice que se trabaje en estas series: no puede hacerlo si no tiene los derechos bien porque corresponden a otra empresa, bien porque no tiene intención de comprarlos. Por tanto, "legalizar" las scanlations llegando a acuerdos con las empresas reduce el campo de acción de los grupos, crea divisiones entre grupos "autorizados" y "no autorizados" y además viola todas las indicaciones del sentido común: cualquiera puede ver que los leechers no buscan calidad, sino rapidez; que en el momento en que se bajan manga licenciado se deduce que no quieren pagar por leer ciertas obras; que el éxito de ciertas páginas como Submanga o MangaHelpers radica en que aglutinan todas las actualizaciones y por tanto los usuarios se ahorran el trabajo de ir mirando las diversas webs de los grupos y el esperar para descargar, luego si diversas páginas llegasen a acuerdos similares con otras distribuidoras quizá ya les supondría demasiado trabajo mirar tantas webs distintas y emigrasen hacia lugares similares con mayor oferta y, sobre todo, gratuitos... A mi juicio, a la vista del panorama actual, el Business Plan de MangaHelpers no aporta ningún beneficio, ni a Viz Media, ni a los propios administradores de la página que ya han visto cómo muchos grupos han anunciado que retiran todo su material y que no vuelven a aparecer por allí, ni a los usuarios.

El tema da mucho más de sí, por supuesto, pero ya estoy cansada de escribir y, además, nosotros no pertenecemos a MangaHelpers, así que pueden hacer lo que les salga de las narices, que nosotros haremos lo propio :P

10.9.09

Un par de frases de La isla inaudita

Por cuestiones que no vienen al caso (pero que se pueden resumir en trabajo y otras distracciones), en estos momentos no tengo tiempo ni ganas de disertar sobre lo mucho que me apasiona la obra de Eduardo Mendoza. Curiosamente, sus obras más famosas no me gustaron nada: La Ciudad de los Prodigios me pareció un coñazo considerable y nunca conseguí encontrarle la gracia a Sin noticias de Gurb, pero el resto de sus novelas son otro cantar. ¡Me gustan todas! Sin embargo, hay algunas que no he tenido ocasión de leer aún.

Ése era el caso de La isla inaudita, que compré hace poco en la librería Beta de la Calle Sierpes y que me ha durado un suspiro. A pesar de que en la página 209 de mi edición de Seix Barral me haya encontrado "jirones" escrito con g y mis tendencias ortonazis me lleven al extremo de abominar de toda edición cuyos correctores no hayan hecho su trabajo, no puedo dejar de apreciar frases como éstas:

"-Además, permítame discrepar, como hombre de ciencia, de eso que usted llama amor.
-Dicen que hay quien se muere de eso -apuntó Fábregas.
-Más bien hay quien se aferra a esa quimera cuando se siente morir de otras causas más crudas." (Página 199)

Y "No pierda tiempo: viva su vida y reflexione y si después de eso aún le queda tiempo libre, lea." (Página 289).

8.7.09

Mientras apagan las ventanas de Sevilla

Que no tengo ni tiempo, ni ganas de escribir es algo que no es preciso que anuncie: salta a la vista, dada la falta de actualizaciones... Y cuando quiero narrar algo, me faltan las palabras para expresar lo que realmente quiero transmitir, así que teclear es trabajo perdido. Por tanto, hoy os traigo las palabras de otros, pero son palabras que en cierto modo resumen este quiero escribir y no puedo o no quiero o ambas cosas que me atenaza estos días:

"-Necesitaba hacerlo -se excusó Carlos-. Hay recuerdos que hay que echar afuera, como las espinas; de lo contrario se infectan.
-Yo no soy de esa opinión -dijo don Gustavo-. Los recuerdos han de ser siempre piezas de arqueología. Mientras más escondidos, más se saborean."

Y es que airear los asuntos personales por internet no es lo más apropiado, pero agobiar a los íntimos con problemas que van a infectarse de todas maneras tampoco es una opción... Ya dijo Bécquer aquello de "Dejadme con mi dolor a solas", con lo cual ambas tesis, aunque contradictorias, a mí me parecen igualmente válidas: no está mal revolcarse en determinadas cosas, así como también es un bálsamo para las heridas exponerlas.

La cita en cuestión está sacada de Mientras apagan las ventanas de Sevilla, una novela de José y Jesús de las Cuevas que fue Premio Ciudad de Sevilla en 1967 y que llegó a mis manos por casualidad: alguien nos lo dio para liberar y el título me resultó curioso. Ahora me alegro de haberlo secuestrado porque, aunque no es una gran novela y se podría decir que los hechos que contiene están ya muy vistos y es una historia de amor, odio y celos al uso con un final predecible, se presenta como una novela arco-iris, con siete fragmentos asociado a cada uno de los colores y por tanto impregnado de las sensaciones que han de transmitir dichos colores. Puesto que yo no tengo sensibilidad para estas cosas, esa asociación de ideas sentimiento-color se me ha escapado en la mitad de los capítulos, pero en cambio he apreciado enormemente lo descriptivo de la prosa, la cantidad de palabras que hacen referencia al campo y a las salinas que desconocía, la mención de pueblos y monumentos que conozco (esto siempre me acerca mucho a lo que leo, en cierto modo me hace cómplice: manías mías), las alusiones a la forma de vida de épocas pretéritas. No desarrolla una gran historia, pero sí va recreando paisajes y lo hace de una forma bastante bonita.

Y ahora me vuelvo a la cama, a comerme la moral un rato porque, como se dice en este libro, "Rumiaba esta idea con el confortable placer que produce un dolor muy vivo".